Historia

 

ETXALEKU

Capital del Valle de Imotz desde su constitución como municipio, es junto a Oskotz el pueblo más grande. Allí se encuentra el Ayuntamiento del valle, construido en 1992 con una llamativa fachada.

La antigua iglesia, del siglo XIV, es ahora el cementerio. Está situada más arriba del pueblo y todavía conserva, casi intactas, las paredes originales y la puerta gótica. Más abajo hallamos dos casas con algunas características del siglo XV, como los arcos apuntalados. La mayor parte del pueblo está ordenado a izquierda y derecha de la calzada real. Se trata de hermosas casas del siglo XVIII: Marimigelenea, Iturrikoa, Herrikoetxea, Zapatiñenea, Etxandia y Dorrotoa. De cualquier manera, la que se encuentra a la entrada del pueblo, Ernatonea, es del siglo XVII.

La iglesia actual fue construida en el siglo XIX, entre 1872 y 1876. Iglesia grande para un pueblo como este, tanto la piedra semitallada que se utilizó como la torre son espectaculares. La mayor parte del retablo es de principios del siglo XVII, ampliado en 1897.

No podemos dejar de mencionar la Ermita de San Pedro, donde celebraban sus reuniones los curas del Arciprestazgo de Basaburua, Gulibar e Imotz. Era de estilo gótico. Hoy en día solo se conservan el solar y la entrada.

En el ultimo siglo el pueblo ha crecido sobre todo en la parte baja, ten el término de Larrañeta.

Pagadiandieta es el monte más destacable al Norte de Etxaleku. Hace frontera con Ihaben. Los montes Lausti y Aizkorre limitan con Oskotz y Gartzaron. Al Sur están Amezti, Mendikur y Korosti. 

 

OSKOTZ

La parte baja de Oskotz está organizada sobre la calzada real. Allí se encuentran hermosas casas como Juantxenea, Maritonea, Barrantxea, Herrikoetxea, Urtzutegia y Etxeberria.

Subiendo la cuesta, a ambos lados del camino hacia Beunza encontraremos, entre otras, Matxinea, Dindakoa, Zamargiñenezarra, Perutxenezarra, Eskaregia y Perutxeneberria. Además de estas a la orilla del camino encontraremos Zamargiñenea y Barabarnea. Todas estas y alguna más son realmente dignas de ser vistas.

La iglesia se encuentra en la parte alta del pueblo, por encima del resto, y es del siglo XIV. Es gótica aunque tiene algunas partes del siglo XVIII. La puerta de entrada es una de las mejores que se pueden encontrar en los alrededores.

Los montes más conocidos de Oskotz son Markelburu, Eluso, Abrakoeta, Mugarriautsi y Lezedena.

En esta localidad se encuentra una de las pocas cooperativas de vacuno lechero de Navarra. La Cooperativa San Miguel de Aralar tiene ya más de 40 años. En los prados de Oskotz pastan 1.200 cabezas de ganado vacuno y 1.800 ovejas.

 

MUSKITZ

Es el pueblo más cercano a Pamplona de este valle. Muy cerca del pueblo, en el rincón de Iruinbide, había una venta llamada Bentazarra, construida en los últimos años del siglo XVIII. Muskitz cuenta con casas hermosas como Alkatenea, Asiñenea, Itsasonea, Juankonea o Santonea.

La iglesia de esta localidad es nueva. En 1992 se destruyó la antigua iglesia que se encontraba fuera del pueblo, en el mismo lugar donde hoy en día está el cementerio, y se construyó la nueva en el centro del pueblo, con su casa del cura incluida. En la entrada a la iglesia se hierguen las espectaculares cruces de piedra otrora utilizadas para hacer prerrogativa.

El lavadero, justo al lado de la Iglesia, es del siglo XIX y a su lado se puede ver una bonita fuente de piedra que lleva la inscripción Itur-otz/1959 (Fuente-fría/ 1959).

Los montes más reseñables son Mendurro y Arangaitz.  En el Iruinbide o camino hacia Pamplona, por el lado de Beorburu, está la preciosa Ermita de San Bartolomé, en el collado de Gorostieta.

 

ZARRANTZ

Hoy en día es el pueblo más pequeño del valle, aunque antaño fue del tamaño de Urritza. En la Edad Media había aquí otro pueblo llamado Ausano del que, todavía hoy, quedan algunas huellas. Parece que Ausano perteneció al Príncipe de Viana. Más tarde perteneció a once barrios de Zarrantz, Cía y Aguinaga. A mediados del siglo XX fue dividido y repartido entre los dueños y, a finales de siglo, el ayuntamiento compró tres de las once parcelas.

Tiempo atrás pasaba por el término municipal de esta localidad una rama de la calzada real que comenzaba en el molino de Oskotz e iba hacia Pamplona, pasando por Aguinaga. Hoy en día esta vía está casi perdida.

Zarrantz se componía de cuatro casas: Juantronea, Garaikoetxea, Luxenea y Etxeberria. Las casas son del siglo XVIII, excepto Luxenea que data del siglo XIX.

La pequeña iglesia de de esta localidad fue construida en 1806, aprovechando algunas paredes de la anterior edificación. El altar, del siglo XVII, es barroco.

Los montes que merecen mención son: Zarranzmendi, Kapistar y Ausano, éste último el más particular.

 

ERASO

Eraso, el pueblo que se encuentra en el centro del valle, tuvo más importancia en el pasado. Allí se encontraba el palacio de los señores de Eraso y, todavía en la actualidad, una casa conserva ese nombre; es Jauregia (Palacio). Fue construida en el siglo XIX sobre el anterior solar. Al igual que en otros muchos pueblos existe un edificio al que llaman Dorrea (Torre).

Por otro lado, las casas son grandes, algunas de ellas también hermosas como por ejemplo Berekoetxea, Txurdanea, Iriartea, Goikoetxea y Mattikoneberria, la mayoría de ellas del siglo XVIII.

La iglesia es protogótica, del siglo XIII, aunque está muy modificada. El retablo es del XVII, tallado por Martín Elordi. La sacristía se construyó entre 1762 y 1767, y el pórtico entre 1793 y 1798.

Desde hace 25 años aquí comienza la procesión que hacen los vecinos del valle a la Ermita de Erga (la Ermita de la Trinidad).

La mayor parte del bosque de este pueblo se extiende hacia Erga en el término municipal de Malaun. El monte más alto es Artola aunque hay otros como Espilla, Korosti, Otsopasaje y Añoa.

 

LATASA

La antigua calzada real que iba desde Pamplona hasta San Sebastián ha dejado numerosas huellas en este pueblo; encontramos casas que muestran la importancia que tuvo en aquel tiempo: a la entrada del pueblo está el palacio Juanesenea o Portonea (del portero), Mandategia (donde reposaban las mulas) y Arotzenea (del herrero), todas ellas necesarias para una calzada real. Ni qué decir tiene que también hubo posadas como Ostazarrea, Ostatua (Apezenea nombre original) y Auzoetxea.

Otras siguen en pié, como Matxikenea, Etxeberrigaraikoa y Etxeberriazpikoa.

Más tarde, cuando se habilitó la nueva Calzada Real en 1792, el pueblo quedó a un lado y se construyeron dos ventas a la orilla del camino. Una de ellas desapareció al construir la autovía.

No podemos dejar de mencionar la iglesia y su pórtico gótico. La torre es lo más reseñable junto con la puerta gótica. La torre se reformó en el 1776. El retablo, del siglo XVI, fue tallado por Juan Landa.

Los montes más reseñables de este pueblo son Mintegi, en la parte de Etxaleku, Artola, Irumarketa y Mundumalkorra en la parte de Irurtzun, y Arriketa, cerca del pueblo.

 

URRITZA

La antigua calzada real pasaba justo al lado de la localidad de Urritza, pero fue en la muga con Latasa donde se encontraba una venta de gran influencia: Txurikain. Todavía sigue en pié. Una casa realmente hermosa, con una pequeña iglesia a su lado y con el encanto de la cercanía del agua y del puente construido para cruzar el río Basaburua. Podríamos decir que es uno de los rincones más bonitos de Imotz.

26 años antes de hacerse la carretera, los vecinos de la localidad construyeron una venta en la propia localidad, Auzoetxea, pero en 1787, cuando se construyó en nuevo camino, quedó totalmente apartada. Más tarde, en el 1799,  el pueblo construyó otra venta, la que hoy en día es conocida como la venta de Urritza.

En el pueblo podemos encontrar cuatro preciosas casas: Garaikoetxea, Mikelenea, Etxeberria y Azpikoetxea, todas del siglo XVIII.

La iglesia estaba más arriba del pueblo, en un casco. En la actualidad la llaman Elizakasko, pero como no era cómoda para los vecinos y mucho menos para los de la venta, en 1961 se construyó una nueva, a la vez que las escuelas, entre el barrio de la venta y el pueblo. El proyecto de la iglesia fue elaborado por el arquitecto Fernando Nagore Alcázar y para aquella época fue muy moderna y llamativa.

Los montes de esta localidad: Oianzabal por la parte de Udabe y Eltzano por la parte de Goldaratz.

 

GOLDARATZ

La primera casa de este pueblo en tener vecindad fue la antiguamente llamada Zapatanea, más tarde comprada por el pueblo y convertida en casa consistorial y posada. Adentrándonos en la localidad, podemos encontrar, en este orden, las casas del resto de vecinos: Lopenea, Maiatzenea, Dindakoa, Gillenea, Juanea, Etxeberria y Goikoetxea.

La iglesia, románica, es la única de esa época en el valle. Como es lógico, ha sufrido muchos cambios, sobre todo el campanario, ya que se cayó en el siglo XVIII y fue construido de nuevo. El retablo es barroco.

Esta localidad, a pesar de estar muy alta, tiene fuentes escasas y el lavadero se encuentra un poco más abajo del pueblo, en el camino hacia Latasa. Lo renovaron hacia 2008.

Los montes más altos del valle pertenecen a este pueblo: Iruiondi y Larrazpil, así como el punto más bajo del valle: Kaxerna. Otro monte mencionable es Ollondo, al lado del pueblo. El monte de esta localidad está unido a Aralar y tiene un bello recorrido a través de Atan hasta San Miguel.